La Importancia de las Revistas Científicas

Una revista científica es, en estricto sentido, un documento periódico especializado que recoge los resultados de investigaciones y los publica por primera vez. Así, se valida un nuevo conocimiento y se comunica públicamente, siendo estas revistas depositarias de un patrimonio intangible que determina la capacidad de progreso de la sociedad (Krauskopf y Vera, 1995: 170).

[Estas notas son un resumen de los apuntes de diversas clases impartidas por el Dr. Samuel Martínez, de la universidad Iberoamericana, Ciudad de México]

Su objetivo es muy claro: sirven para mantener la comunicación e información entre los propios miembros de las distintas comunidades científicas y aquellos lectores interesados en conocer sobre lo que está sucediendo en determinado campo. Por eso, son las publicaciones más utilizadas por los investigadores, quienes deben estar al día y conocer lo ultimo que se ha dicho sobre cierto tema o plantear una profundización sobre el mismo.

Una revista científica tiene la característica esencial de que su contenido no es la creación única de un grupo cerrado de autores, sino que está abierta a la contribución de contenidos de otros investigadores de determinada área científica. Estos contenidos deben seguir un formato específico (el del reporte científico, la mayor parte del tiempo) que será evaluado por pares para determinar si vale la pena publicarlo.

Existen muchas publicaciones periódicas, pero sólo algunas cumplen con estas características básicas que dan como resultado una revista científica. No es de sorprender, entonces, que la mayoría de estas revistas sean publicadas por universidades. Su proliferación refleja la especialización científica de nuestra época.

Generalmente, mientras más publicaciones de una rama científica existen, más estructura y desarrollo tiene esa especialidad. Las revistas son un buen indicador de la salud y relevancia de esa área de conocimiento.

Orígenes de la revista científica

Antes de las revistas, los científicos enviaban cartas a sus colegas para comunicar sus descubrimientos. Las revistas científicas aparecieron a partir del año 1665 con la publicación casi simultánea de Le Journal des Savants de la Academie de Sciences de París y de Philosophical Transactions de la Royal Society of London (López y Cordero, 2003; Russell, 1999).

A partir de este momento los “journals” fueron adoptados como el medio más idóneo para comunicar nuevos resultados a la comunidad científica. En 1753, la Royal Society of London tomó la responsabilidad formal de evaluar los textos publicados. La necesidad de organizar y seleccionar el material que luego sería publicado, conllevó el surgimiento de los dos actores principales en el proceso de evaluación: el editor científico, representado por el secretario de la Sociedad, encargado de organizar la revista, y los evaluadores, representados por el Consejo de la Sociedad (Pessanha,1998).

¿Qué tipos de revistas científicas existen?

Se les puede clasificar bajo diversos rubros: periodicidad, soporte, contenido, por solo mencionar algunos. Para esta curso, las clasificaremos dependiendo del público al que van dirigidas: 1) revistas estrictamente científicas, 2) revistas de divulgación científica y 3) revistas de información científica. En el primer caso, estas revistas usan un lenguaje muy técnico y sus contenidos siguen, casi siempre, el modelo del reporte científico.

Las de divulgación científica, en cambio, van dirigidas a un público más heterogéneo y no están obligadas a seguir el formato de las primeras aunque sí a conocerlo y a citar acordemente, y por último, las que sólo tienen información científica, que pueden usar un modelo mucho más laxo de difusión de contenidos, pues su público es generalmente muy variado.

¿Cómo puedo conocer la relevancia de una revista científica?

Aunque es un tema polémico, el número de citas que acumula una revista científica en otras publicaciones sigue siendo el modelo más difundido para determinar su impacto. La lógica detrás de ese argumento es que si la revista está siendo citada por otros medios, la información proporcionada es de buena calidad. El gran problema de este modelo es que la mayor parte de las revistas científicas se imprimen en inglés y sus autores publican en ese idioma, limitando así su esfera de conocimiento.

Otro punto a tomar en cuenta, especialmente en México, es el “compadrazgo” que existe entre algunos autores y revistas para incluir en sus investigaciones sólo a ciertos investigadores y publicaciones “amigas” para mantener el estatus quo. Algunas organizaciones, como la ISI, mantienen un ranking de las revistas más importantes:

http://thomsonreuters.com/ http://en.wikipedia.org/wiki/List_of_academic_journal_search_engines http://en.wikipedia.org/wiki/Impact_factor

Latinoamérica, España y Portugal participa en el Latindex, que proporciona un catálogo de miles de publicaciones de calidad, aunque sin rankeo.

http://www.latindex.unam.mx/latindex/busquedas1/index.html

En Latinoamérica también está Redalyc: http://redalyc.uaemex.mx/

En México, contamos con el índice creado por el Consejo Nacional de la Ciencia y la Tecnología (Conacyt): http://www.conacyt.mx/Indice/Index_Indice.html, el cual incorpora las referencias de cientos de publicaciones nacionales

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